
¿Le ha pasado que en medio de una cena le invitan un plato que nunca antes ha comido? Usted prueba un bocado y de pronto experimenta una serie de sensaciones que empiezan en el paladar y terminan aumentando su estado anímico. Así es una comida proteica o comúnmente llamada “afrodisíaca”.
En cuanto a sabores no puede haber un consenso, sin embargo hay tendencias que se van imponiendo en la gastronomía. Una de ellas es la afrodisíaca, en referencia a la diosa del amor y la fecundidad: Afrodita. De allí que, se le llama afrodisíaca a ciertas bebidas, frutas y recetas que “aumentan” el deseo sexual. Mito o no; restaurantes y fuentes de soda de la urbe hacen del amor y la lujuria su menú principal.
Sin ir muy lejos, en las calles Escobedo y Vélez de Guayaquil, don Bolívar Gaviria, propietario de “El coleguita”, expende desde hace catorce años bebidas a base de frutas ricas en aminoácidos, catalogadas por él como “afrodisíacas”.
Su objetivo es claro, ”lograr que las parejas pasen un momento divertido”. Y es que sin necesidad de que sea el Día de los Enamorados, a través de sus batidos busca satisfacer el hedonismo y los paladares exigentes. Por el establecimiento desfilan desde deportistas hasta gente de la farándula, en busca del clásico batido de borojó o el exótico “jackfruit”, (fruta proveniente de Haití). “A una clienta que decía ser frígida, le aconsejé tomar estos jugos durante diez días. El resultado fue positivo, tuvo su compromiso y luego un bebé”, cuenta Gaviria mientras despacha un batido.
Sin embargo, para el nutricionista Víctor Galo Rodríguez, “no hay ninguna relación entre el deseo sexual y la comida”. Desde un postre de fresas con chocolate hasta un plato de langostinos, son tan sólo “alimentos ricos en proteínas y aminoácidos”. Es decir, su consumo “hace que a largo plazo, la persona tenga un mayor rendimiento en actividades físicas o intelectuales”. De igual forma en lo sexual, “estas proteínas mejorarán la calidad de los espermas; y por ende habrá mayor fertilidad”, explica Rodríguez.
El amor, asunto biológico y no de comidasSi bien es cierto, ninguna prueba científica avala el “poder afrodisíaco” en la comidas, en Guayaquil esto es corroborado por el sexólogo Rodolfo Rodríguez. “Es un mito, lo que sí es un hecho es que la sexualidad es un tema biológico, psicológico y social”. Por ende en el juego de seducción, además de la atracción física, actúan dos hormonas: “la testosterona en el hombre y la progesterona en la mujer”, explica.
Entonces, ¿qué hay de las delicias que producen el súbito sexual? Aquello es sólo “una excusa”, para no afrontar consecuencias. ”Una joven que acude a una fiesta y queda embarazada, ¿qué responde? ¡Ah! me dieron comida afrodisíaca”, ejemplifica con preocupación Rodríguez. Es entonces que “falta una educación sexual, pues no hay derecho, que la sociedad transmita mentiras en torno a la sexualidad” refiriéndose al tema afrodisíaco.
El sexólogo alude que esto también se debe a que “la mujer es más sexual, que el hombre”. Por ello, con el afán de satisfacer, el hombre recurre equivocadamente a “prácticas afrodisíacas”. Rodríguez sugiere más bien, “aprender a respetar, amar y excitar a la pareja” para lograr una vida sexual a plenitud. O como diría Ricardo Arjona “el afrodisíaco más cumplidor, no son los mariscos sino el amor”.
Energéticos y estimulantes
Comida del mar : La langosta, los camarones, el cangrejo y las ostras funcionar bien en el organismo. Según la creencia popular, casi toda la comida del mar puede actuar como afrodisíaco.
Chocolate: Son muy energéticos por su alto contenido de hidratos de carbono y de grasas. Fresas: Son frutas frescas, con un alto grado de vitamina C y sales minerales.
Nueces: Son muy saludables para personas con estrés y fatiga, por su vitamina B. El uso que se le daba en la antigua roma, para rituales de fertilidad.Miel: La miel, muy rica en hierro, fósforo, calcio y vitaminas.
Aguacate: Con sus curvas, su semilla larga y color carne, y su consistencia cremosa, el aguacate representaba la unión íntima del hombre y la mujer en aquellas milenarias culturas.Vino: Bien acompañado, puede ser un potente afrodisíaco.
Apio: Tiene una historia larga como estimulante. Como contribuye a la estimulación de la digestión, se cree que provoca excitación sexual. Puede ser consumido crudo, salteado, hervido o asado.
Cena Romántica
Al degustar no sólo es responsable el paladar, sino todos los sentidos. Por ello el chef Andrés Sorrosa concibe a la comida como un “ritual”, por lo cual debe ser bien elaborado.”Un postre bien decorado, con contraste de color y la proporción adecuada, será atractivo para la vista y una delicia para el paladar”.Es así como funcionan los “restaurantes afrodisiacos”, dónde la buena atención y el sugerente nombre de algunos platos, despiertan lujuria en la imaginación.Si bien la atracción y el libido de las parejas están a flor de piel, “factores externos pueden ayudar a estimularlos”, comenta Sorrosa. Por ello recomienda una velada agradable, donde el mejor “afrodisiaco” sean los detalles.
-Decorar la mesa con una linda vajilla, y conservar la etiqueta.
-Colocar música a un volumen tenue.-No excederse con los arreglos flores, pues el olor puede resultar muy fuerte.
-Preparar los alimentos con ingredientes frescos y de buena calidad. Por ejemplo, un pescado fresco, con sal, pimienta, y tal vez con un poco de mantequilla, resultará una delicia.
-Evitar los alimentos contraproducentes: aquellos con olores fuertes (ajo o cebolla) y con exceso de carbohidratos o frituras.
-Servir la comida con una proporción adecuada, pues “comer bien significa levantarse de la mesa, con un poco de hambre” afirma Sorrosa.
-Ingerir frutas y postres también es recomendable, siempre y cuando no resulten empalagosos.
Original publicado en Dominguero de diario Extra http://www.extra.ec/el-dominguero/html/notas.asp?codigo=201004254047




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